Aclarando términos
Cuando hablamos de menopausia, generalmente nos estamos refiriendo al climaterio, que es una etapa de cambio en las mujeres que menstrúan, que abarca de entre los 45 y los 65 años aproximadamente. El término menopausia, significa cese de la menstruación, es decir, la última menstruación. ¿Cuándo se sabe que se ha tenido la menopausia? Un año después de haber tenido la menstruación.
La perimenopausia, se refiere al período alrededor a la menopausia previo y posterior. La premenopausia se refiere 4 o 5 años antes de que llegue la menopausia en el que ya se notan cambios en los ciclos menstruales, bien porque se acortan o porque se alargan y tienen cierta variación en relación a los años previos.
La postmenopausia, algunos autores la definen desde el período en que cesa la menopausia hasta digamos, la entrada de la vejez, alrededor de los 65 años, que es donde se terminan de producir algunos cambios.
Mitos sobre la menopausia y el climaterio
Algunos de los mitos que se suelen encontrar en torno al climaterio son los siguientes:
- Una vez pasada la menopausia la sexualidad se acaba.
- Los cambios de humor son frecuentes.
- Todas las mujeres van a tener sofocos.
- Para tratar los síntomas del climaterio y la menopausia es necesaria terapia hormonal.
- Cuando se entra en la etapa del climaterio ya no es necesario el acompañamiento de la matrona.
- Después de la menopausia se van a tener pérdidas de orina.
- Durante el climaterio se presentan múltiples dolencias.
Visión en positivo
La medicina, una vez más, se ha dedicado a medicalizar y patologizar un proceso de cambio y de transformación en las mujeres que menstrúan. En general, suele haber un desconocimiento de ésta etapa porque hasta hace relativamente poco era tratado como, es lo que hay, son cosas de la edad… En esta etapa, como en cualquier otra, cada mujer es un mundo, los síntomas que tenga van a variar de una a otra, e incluso, se ha comprobado que, ya no es tanto una cuestión orgánica, sino que, los agentes que nos rodean van a condicionar el proceso, incluso la cultura en la que se vive, ya que, está demostrado que en otras culturas tienen síntomas diferentes. Lo que también se ha visto, es que, en otras culturas, la mujer adquiere un cambio de rol, considerándola como más sabia y teniéndola en cuenta en la vida social.
En esta etapa de renovación, como lo llaman algunas autoras, cuidar de una misma, aceptar los cambios que acontecen en el organismo, cultivar espacios de intimidad, cuidar aquellas relaciones que sumen y priorizarse será fundamental para atravesar esta etapa de la mejor forma posible.
Sexualidad después de la menopausia
Cuando me preguntan si es verdad que acaba la sexualidad después de la menopausia, pues puede ser que en algún caso sea así, ¿por qué? Porque el guion, generalmente preestablecido que se sigue con las relaciones eróticas, no siempre es compatible con la nueva realidad. Es decir, en general, se tiende a pensar que relación erótica es lo mismo que penetración en el caso de parejas heterosexuales. Es posible que tras la menopausia el deseo se vea alterado, puede haber mayor sequedad vaginal y que se tarde más en excitarse. Por todo ello, si hay relaciones con penetración de la misma manera que antes, puede que se produzca dolor e insatisfacción, lo cual es una pescadilla que se muerde la cola porque afectará al deseo sexual y a tener menos ganas de mantener relaciones eróticas. Conociendo estos posibles cambios que pueden suceder en el organismo, es posible anticiparse y adaptarse en los encuentros, optando por una erótica no tan centrada en el orgasmo o en el coito, sino en el disfrute de la relación erótica. Por lo tanto, aumentar el mapa erótico a todo el cuerpo, centrarse en el disfrute, darse tiempo, no tener prisa será clave para gozar de una sexualidad satisfactoria. Como indica Félix López, el deseo, la atracción, el enamoramiento, los afectos sexuales, permanecen a lo largo de toda la vida.
Algunos libros que tratan estos temas son:





